jueves, agosto 31, 2006

Tiempo


Caminas y deambulas por mis sueños
Como una sombra perdida sin su dueño
¿Qué sucede?, dime, ¿Me necesitas?
O simplemente me recuerdas
Como aquel dulce licor que degustaste
Y que tanto te agrado,
O extrañas mis besos,
Mis caricias,
Mi voz en tu silencio,
Mis manos resguardándote
O que sencillamente te acompañe en la afonía.

¿Ves?, mira bien, solo hay sueños simultáneos
Una realidad inocua, débil y transfigurada por el tiempo.
Que, ¿acaso el tiempo es ahora un modificador?
¿De que? De sueños y esperanzas perdidas,
De amores relegados,
De temores furtivos,
De desordenes confortados,
De locuras espontáneas,
De pasiones desvanecidas,
De fines dilapidados,
De recuerdos desvanecidos.
Pues creo que si.

Todo avanza tan apresurado,
Mi vida, la tuya la de ellos.
No se que hacer, me siento disipada
En un tiempo sin reloj,
Donde cada segundo, minuto y hora abruman mi supervivencia,
No es que no tenga un rumbo, un camino,
Pues si lo tengo, pero vacilo en cada paso,
Es como si no ideara nada, pero si revelo mucho.
Tiempo, tiempo, pasa, avanza, sigue…
¿Cuándo detenerse?
¿Cómo asegurarme de que no estoy perdida?
¿De que el andar es seguro?
Muchas preguntas y respuestas agobian mis pensamientos,
Pensamientos que se mueven al son del viento
Y que se envuelven en suaves y afables atardeceres para incitarse en el alba.
Solo queda ser,
Asegurarse de que cada sueño, esperanza y pensamiento depositado están guardados,

permanecen tangibles y constantes,
Y aquello me da la seguridad para dar mis pasos,
Para avanzar y que aunque el tiempo pase y asole
Le será imposible cambiar.

domingo, agosto 27, 2006

Respira



Respiro a cada segundo,
Minuto,
Hora,
Día,
Semana,
Meses,
Años…
Sí, en ocasiones respiro tan sutilmente
Que todo aquello adherido a mi se despoja dócilmente
Súbitamente como si mi cuerpo esperase aquello para liberarse
Para deshacerse de mis ataduras,
De las dificultades,
De los malestares,
En fin, para deshacerme de aquello que obstruye mi pecho,
Embiste y desespera mis pensamientos,
Acongoja mi pecho y desvanece de mi rostro una sonrisa.
Y así con cada “respiro” comienzo nuevamente a ser yo,
No es que en algún momento haya dejado de serlo, sólo vuelvo a ser.

Creo que todos necesitamos tener algo propio,
Que nos aleje y borre de nosotros aquellas cosas
Que entristecen,
Que dan rabia,
Pena y que simplemente queremos olvidar.
Eso propio es tan simple como mirar más allá de tu propia mirada,
Más allá de lo que tu mente desea encontrar,
Debes buscar y mirar con pasión, amor
Con calma,
Con desahogo.
A ti amigo/a, ten valor para salir, para levantarte
Y comenzar otra vez,
Sin dejar que se borre de tu rostro una sonrisa,
Sin dejar de maravillarte con lo que te rodea,
Sin dejar que el odio y el orgullo revistan tu corazón
Y remuevan de ti la bondad y gracia que te es propia.
Sin dejar que el miedo te detenga,
Que la vergüenza te ahogue,
Que el desamor te deprima,
Que la tristeza te inunde.
Siéntate valioso y orgulloso,
Porque nadie ni nada te quitara aquello extraordinario que eres,
Por mas que te humillen o pisoteen,
Jamás te pierdas ni borres de tu mente lo que eres.
Sigues siendo tú.

Hoy y mañana ten presente esto.
No olvides que hay alguien que piensa en ti,
Que te quiere y que espera de ti lo mejor,
Que estará dispuesta a escucharte,
A ser tú silencio,
Apoyo,
Cobijo,
Desahogo,

A cargar con tus pesares,
En fin a ofrecerte una amistad.
Cada ves que sientas que no puedas mas
Que la tristeza te inunde solo tomate un minuto
Vuelve a respirar,
A sentir y continua.

lunes, agosto 07, 2006

Nuestro encuentro


Anhelaba que pretendieras descubrir mis ojos,
Que dejaras de recorrer lugares quejumbrosos
Obscuros,
Recónditos,
Afines,
Oprimidos.
Quería mostrarte otro camino00000
Otros atajos,
Quizás algo de luz,
Algo diferente,
Ocasionar algún efecto,
Sentimiento,
Algo.
O simplemente enseñarte a,
Mirar sin temer,
A buscar,
A dejarte llevar,
A ser libre,
A sentir,
Sí, un abrazo calido,
Un beso vehemente
Sólo, a descubrirte.
Algo extraño sucedió aquel día.
Nuestras miradas de a poco se encontraban,
Entre sombras se buscaban,
Como queriendo tropezarse,
Y así fue que finalmente se hallaron,
Prodigioso momento,
Caminamos poco a poco, acercándonos entre multitudes
Llegaste, tomaste mi mano suavemente acercándola a la tuya,
Algo susurraste en mi oído,
Y de poco a poco nos alejamos del tumulto
Bajo aquel árbol roce mi mano dócilmente sobre tu rostro,
Tus labios llamaron a los míos, te respondí con ímpetu
Que placentero y vehemente instante
Parecíamos precisarlo y desearlo vigorosamente.
Comprimías enérgicamente mi cintura,
Tus labios recorrían sumisamente mis mejillas, mi cuello
Y nuevamente nuestros labios se topaban.
Cándidamente tomaste mis manos y las besaste
Nos abrazamos tan fuerte que sentí temor,
Parecía un adiós más que un encuentro.
No hubo palabras,
No las requeríamos,
Sólo tú y yo,
Dos esencias de esta vida,
Dos inspiraciones etéreas
Amor,
Entrega,
Ímpetu,
Invención.
Ingrese a tu camino, tu al mío
Finalmente recorríamos juntos
Aquello qu espontáneamente la vida nos presentó
Dentro de las oscuridades y sombras de esta
Supimos encontrarnos.